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Bonos Verdes – Capital para el Desarrollo Sostenible

Nuestros clientes, instituciones vigiladas y no vigiladas, requieren alternativas de inversión y mecanismos de financiación para promover el desarrollo de sus negocios. Hoy en día, el mercado no solo persigue rendimiento financiero, también busca rendimiento sostenible en los diferentes instrumentos al alcance. Sin embargo, la estructuración de instrumentos de deuda como lo son los Bonos Verdes, tiene desafíos y particularidades que deben ser resueltas para alcanzar los objetivos propuestos.
Ante la reciente publicación de Taxonomía Verde de Colombia – Fase I por parte del Gobierno Nacional, en Jaramillo Villamizar acompañamos a nuestros clientes con el entendimiento y comprensión de la normatividad sobre Bonos Verdes, sumando a nuestra experiencia en la estructuración de instrumentos de financiación, para que juntos logremos una emisión exitosa de bonos verdes, instrumentos que son relevantes para los cambios que enfrenta la industria y el futuro sostenible del país.
Aquí compartimos una guía que será el primer paso ante la emisión de Bonos Verdes:
Bonos Verdes: Capital para el Desarrollo Sostenible 
Cada vez más emisores e inversionistas convergen con un objetivo común:  El financiamiento de proyectos ambientalmente racionales y sostenibles. La deuda sostenible ha experimentado tasas de crecimiento extraordinarias de 2012 a 2022 y la emisión de los bonos verdes se ha incrementado exponencialmente.  
La adquisición de bonos verdes integra políticas de inversión responsable y objetivos de desarrollo sostenible.  
El buen rendimiento financiero ya no es el único criterio que afecta las decisiones del inversionista
o define su apetito al riesgo. 
¿Por qué un bono es verde?
Los bonos verdes son instrumentos de deuda en que los fondos captados se aplican exclusivamente en proyectos que fomenten una economía de cero emisiones netas y protejan el medio ambiente.

Los bonos verdes pueden ser de financiamiento o refinanciamiento para proyectos nuevos o
existentes y buscan asegurar el correcto uso de los fondos en proyectos verdes elegibles. Aumenta
la transparencia hacia los inversionistas en los criterios de selección y evaluación de los proyectos y sobre los resultados obtenidos.

  

Los bonos verdes son especialmente atractivos para los inversionistas que requieren incorporar a sus portafolios un componente de impacto y compensar por otras inversiones que no contemplen elementos de sostenibilidad mientras logran diversificar sus inversiones; en segundo lugar propician la creación de negocios sostenibles y en tercer lugar, que bajo la regulación y trazabilidad sobre la destinación de los recursos obtenidos a través de bonos verdes garantizan la transparencia y cumplimiento de buenas prácticas,  todo lo anterior en adición a que como un instrumento de deuda tradicional sus rendimientos y cupones típicamente se encuentran en condiciones de mercado como los bonos tradicionales. 
El bono verde contiene la responsabilidad del emisor de canalizar los fondos recaudados a un proyecto específico de sostenibilidad. El pilar de este instrumento, cuyo régimen jurídico es igual al de los otros bonos de deuda privada o deuda pública –según se trate–es el uso de los recursos para producir un efecto positivo en el cumplimiento de objetivos medioambientales: mitigación del cambio climático, adaptación al cambio climático, conservación de los recursos naturales, conservación de la biodiversidad y control y prevención de la contaminación. 
Bonos verdes en Latinoamérica  
Economías latinoamericanas, particularmente Brasil, México y Chile, triplicaron sus productos de deuda de “medio ambiente” en el 2021. Es sorprendente analizar cómo los principales mercados emergentes han tenido un rápido crecimiento en la materia, hasta llegar a los USD $190.000 millones, según detalla un estudio del Fondo Monetario Internacional. Colombia también ha mostrado resultados interesantes. Por ejemplo, con dos subastas realizadas en septiembre y octubre de 2021, el Ministerio de Hacienda logró completar COP 1,49 billones en sus emisiones de bonos verdes soberanos, para financiar proyectos de gestión de agua, transporte limpio, servicios eco-sistémicos y biodiversidad, fuentes de energía no convencionales, eficiencia energética y conectividad. No son solo bonos verdes soberanos, pues en el ámbito local Instituciones Financieras Públicas y Privadas, como Bancoldex, Findeter, Bancolombia, Davivienda, Finandina y otros, también han emitido bonos verdes.

 
Normatividad de Superfinanciera en emisión y colocación de bonos verdes   
La Superintendencia Financiera de Colombia publicó la Guía de Buenas Prácticas para las emisiones de bonos verdes y modificó la Circular Básica Jurídica para establecer parámetros que deben acatar los emisores de esta clase de bonos en el mercado financiero colombiano, en el marco de los Principios de los Bonos Verdes del ICMA.
Las principales características de la regulación son:  
1. Regula el uso de los fondos recaudados pues su destinación es exclusiva a proyectos verdes y define la categorización de dichos proyectos.  
2. Define los procesos de selección utilizados para la estructuración de los bonos verdes por parte del emisor, donde se le expongan a los inversionistas los criterios de elegibilidad de los proyectos y los objetivos de sostenibilidad ambiental propuestos.  
3. Señala la normatividad vigente en que los emisores de bonos verdes deben estructurar una política de transparencia y de revelación de información relacionada con el manejo de los fondos, en aras de preservar su finalidad y función al desarrollo ambiental y de sostenibilidad.  
Recientemente el Gobierno nacional presentó la “Taxonomía Verde de Colombia – Fase I”, un sistema de clasificación de actividades económicas y activos para impulsar y fortalecer la movilización efectiva de recursos privados y públicos hacia inversiones específicas consideradas como “verdes” o “ambientalmente sostenibles”.  
Los tópicos desarrollados en los documentos técnicos de la Taxonomía Verde pueden estar en las siguientes áreas: 
● Energía
● Construcción
● Gestión de residuos y captura de emisiones
● Suministro y tratamiento de agua
● Transporte
● Tecnologías de la información y comunicación 
● Manufactura 
● Ganadería 
● Agricultura; y forestería  
El marco de referencia está dirigido tanto al regulador, como a las empresas, los emisores de valores, y los inversionistas locales y extranjeros. Este avance regulatorio representa una ventaja para los emisores, inversionistas, banqueros de inversión y los estructuradores de estos proyectos. Al contar con guías claras sobre los usos que habilitan la calificación del instrumento como verde pueden capturar los beneficios que el mercado concede.
Fideicomisos verdes: mecanismo para la correcta gestión de los fondos 
La correcta gestión de los fondos es un pilar esencial en los Principios de los Bonos Verdes.
El mecanismo fiduciario es el instrumento idóneo dentro de las figuras del repertorio jurídico colombiano para la emisión de bonos. Permite garantizar que haya una separación física, jurídica y contable de los recursos provenientes de la emisión y colocación de los bonos verdes y su aplicación a los proyectos seleccionados.  
La presencia del fideicomiso agrega un elemento de confianza para los inversionistas y múltiples beneficios:  
1. Mantiene la separación e independencia de los recursos producto de la emisión de los recursos del emisor. 
2. Asegura el desembolso correcto de los recursos garantizando que el desembolso solo se hará para pagar los gastos de investigación, desarrollo, construcción, montaje, y/o instalación de aquel proyecto relacionado con los objetivos verdes. 
3. Fija las condiciones de la emisión de los bonos con un esquema contractual para que sea una sociedad fiduciaria que recaude el producto de la colocación de los bonos acorde a las condiciones del mercado y promueve su colocación/adjudicación.  
4. Ofrece transparencia e independencia en los informes que al respecto se entregan al mercado.
Bonos Verdes con beneficios tributarios 
Producto de la implementación de políticas y factores de sostenibilidad o ESG (environmental,  social and governance por sus siglas en inglés) en la emisión de deuda para ser destinada a proyectos de inversión y desarrollo, brindará beneficios tributarios a quienes destinen recursos en este tipo de actividades de la siguiente manera: 
Beneficio tributario a las personas jurídicas que realicen directamente inversiones en control, conservación y mejoramiento del medio ambiente, que corresponde al derecho a descontar de su impuesto sobre la renta a cargo el 25% de las inversiones que hayan realizado en el respectivo año gravable, previa acreditación que efectúe la autoridad ambiental respectiva. Esto, con el objetivo de incentivar la inversión en herramientas a través de las cuales se pueda generar la conservación y protección de la naturaleza, teniendo en cuenta los diferentes ecosistemas existentes en Colombia (art. 255 E.T.).  
El artículo 1.2.1.18.52. del Decreto 2205 de 2017, establece cuáles son los requisitos para que una persona jurídica pueda obtener el descuento tributario señalado por invertir en este sector.
Entre las condiciones se encuentra que el proyecto sea certificado por la autoridad ambiental competente y que se acredite mediante certificación del representante legal y/o revisor fiscal, el valor de la inversión en control del medio ambiente o conservación y mejoramiento del medio ambiente, así como el valor del descuento por este concepto.
El mercado financiero nacional e internacional tiene una gran demanda para estos productos de deuda sostenible pero también retos importantes en su estructuración bajo los contextos legales de los diferentes países. En Jaramillo Villamizar apoyamos a emisores en la estructuración de marcos jurídicos para el desarrollo de emisión de Bonos Verdes en Colombia y Latinoamérica.